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Alzheimer

Sobre la enfermedad

Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer (EA) es una patología neurodegenerativa progresiva que representa la causa más frecuente de demencia en adultos mayores. Se caracteriza por un deterioro cognitivo gradual que afecta la memoria, el lenguaje, la orientación, el juicio y otras funciones mentales superiores, interfiriendo significativamente en la vida diaria de quienes la padecen.

 

Fisiopatología

En el cerebro de las personas con Alzheimer se observan dos alteraciones principales:

  • Placas de beta-amiloide: acumulaciones extracelulares de fragmentos de proteína amiloide (Aβ), especialmente la forma Aβ-42, que interfieren con la comunicación neuronal.
  • Ovillos neurofibrilares: agregados intracelulares de proteína tau hiperfosforilada que alteran la estructura de los microtúbulos neuronales, afectando la estabilidad y el transporte celular.

Estas alteraciones provocan una pérdida sináptica, atrofia cerebral y muerte neuronal, especialmente en regiones como el hipocampo y la corteza cerebral, esenciales para la memoria y el pensamiento.

 

Evolución clínica

La enfermedad suele desarrollarse en tres fases:

  • Fase preclínica: cambios cerebrales sin síntomas evidentes.
  • Fase prodrómica: deterioro cognitivo leve, con fallos de memoria objetivables pero sin impacto funcional significativo.
  • Fase de demencia: pérdida progresiva de autonomía, con afectación de múltiples dominios cognitivos y funcionales.

 

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la evaluación clínica, pruebas neuropsicológicas y estudios de imagen cerebral. En los últimos años, se han desarrollado biomarcadores en sangre y líquido cefalorraquídeo que permiten detectar la enfermedad en fases tempranas, incluso antes de la aparición de síntomas.

 

Tratamiento

Aunque actualmente no existe cura, los tratamientos disponibles buscan ralentizar la progresión de los síntomas y mejorar la calidad de vida. Incluyen:

  • Fármacos sintomáticos: como los inhibidores de la colinesterasa y la memantina.
  • Terapias ralentizadoras de la enfermedad: como los anticuerpos monoclonales antiamiloide, indicados en fases iniciales.
  • Intervenciones no farmacológicas: estimulación cognitiva, apoyo psicosocial y cuidados personalizados.

 

Impacto y futuro

La enfermedad de Alzheimer afecta a más de 600.000 personas en España, y se estima que esta cifra podría duplicarse en las próximas décadas debido al envejecimiento poblacional. La investigación actual se centra en identificar biomarcadores precoces, desarrollar tratamientos modificadores y mejorar el abordaje integral del paciente y su entorno.

 

 

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